Inicia su construcción Don García Alvarez de Toledo, Duque de Alba, hacia 1472. Remata formidablemente el recinto amurallado. La torre muestra una planta de cinco caras. Sus muros de limpia ejecución, son de sillería y se perforan con saeteras y pequeños vanos lobulados, conopiales o de medio punto. En la parte alta se disponen escaraguaitas cilíndricas blasonadas. Se remata con una cornisa de bolas en falsos arquillos sobre canes y un almenaje. completa el conjunto el llamado castillejo, se compone de una pequeña torre circular y junto a ella la puerta del castillo, con coronamiento similar a la torre del homenaje.